jueves, 1 de octubre de 2015

LA OCTAVA DE TRABAJO 2

LA OCTAVA DE TRABAJO 2
Por: Maurice Nicoll

Nos han enseñado que una octava ascendente se inicia con el Do Pasivo.

La Octava de Trabajo no se inicia con el trabajo sino con la valoración.
                                        
No se inicia, por ejemplo, con la creencia de poder hacer y todas las consecuencias que surgen de esa ilusión.

Creer que se puede hacer —creer, por ejemplo, que se puede mudar facilmente el propio Ser y llegar a ser diferente y comportarse diferentemente si se desea —es creer desde el Do Activo.

¿Qué significa tomar el Do Pasivo como punto de partida?

Algunas personas suelen creer que pueden hacer cualquier cosa por la fuerza.

Creen que pueden obligar a la gente a creer en Dios mediante medidas violentas y el temor a las consecuencias.

Esto es empezar desde el Do Activo.

Es empezar desde una actitud, equivocada.

Comenzar desde el Do Pasivo es una cosa por entero diferente.

Es del mayor interés estudiar en distintos momentos cual es el significado de empezar siempre desde el Do Activo y del continuo fracaso por no haber empezado correctamente.

Como se dijo, la Octava-Trabajo no empieza con el hacer sino con el valorar.

Puesto que es una octava ascendente debe comenzar con el Do Pasivo —porque todas las octavas ascendentes se inician en el Do Pasivo—

En este caso, entonces, la valoración del Trabajo ha de constituir un Do Pasivo.

Ahora bien, toda nuestra actitud hacia una cosa que se valora es muy diferente de la que tenemos hacia las cosas que no valoramos.

Es decir, en cada caso el estado psicologico es muy diferente.

Hemos de comprender que un estado psicologico equivocado resulta tan real como abrir una puerta con una llave que no le corresponde.

La valoración del Trabajo es el estado psicologico correcto con el cual se debe empezar.

Por medio de la valoración una cosa llega a ser preciosa para nosotros.

Mediante la valoración presta atencion a una cosa y se la recuerda.

Mediante la valoración se tiene la suficiente paciencia para descubrir más cosas acerca de lo que nos interesa.

Mediante la valoración, si esta es grande, uno se considera menos importante en comparación con lo que se valora porque la valoración es más importante que uno mismo.

El Trabajo es más importante que uno y por eso hay que encararlo por medio de la valoración.

Hay muchas parábolas sobre la valoración tal como la del mercader que busca "buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenia, y la compró", y la parábola del hombre que halla un tesoro escondido en un campo, "y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo".

Cabe comprender de estas parábolas lo que significa la valoración y asimismo el significado de empezar desde el Do Pasivo.

El Trabajo dice que el hombre debe creer en una mente superior.

Para mi era evidente en una etapa temprana que este Trabajo, este sistema que estudiamos todos los dias, provenía de una mente muy por encima de la mente comun, y de una que poseía un conocimiento mucho más allá del conocimiento humano.

Asi cuando nos dijeron que era inutil hacer este Trabajo a menos de creer en la existencia de una Mente Superior, no tuve más dificultades, pues habia llegado ya a la conclusión que dicho sistema provenía de una Mente Superior —esto es, de la Humanidad Consciente—.

Ahora bien, si un hombre siente saber más que el Trabajo, no puede hacer el Trabajo, porque no puede dar el sonido de la nota Do.

Comenzar desde la Nota Re, que es la aplicación del Trabajo a si mismo, convertir Re en Do, es imposible.

Quiero decir, no lleva a ninguna parte.

Este hombre empieza desde un lugar equivocado de sí mismo.

Pone la valoración de si antes que cualquier otra cosa.

Cree que sabe y cree que puede hacer.

No ve que nada sabe o que el conocimiento que posee se contradice, ni tampoco ve que siempre hace las mismas cosas una y otra vez.

Esto es, no entiende que su "hacer" resulta simplemente de la mecanicidad.

Imagina estar plenamente consciente, tener Voluntad, poder hacer, etc.

Habran oído decir muchas veces que esas ilusiones deben ser destruidas.

¿Cómo?

'Un hombre debe ver lentamente por sí mismo que son ilusiones y que hasta ahora paso la vida en una taberna, embriagándose con sueños sobre su propia persona.

Esto es llamado el comienzo del despertar del sueño, y dicho despertar va acompañado de un acre sabor, muy distinto de los sabores de la vida.

Ahora bien, si una persona no valora, y todo se lo atribuye a si misma, su trabajo no la llevara a parte alguna, porque, como dije, el hombre parte de un lugar equivocado en si mismo.

Parte de la Falsa Personalidad.

Cabe recordar que lo que es hecho desde la Personalidad lo es por la fuerza de las circunstancias externas.

Las circunstancias externas lo hacen actuar.

No es libre.

Esto es, no puede hacer.

Las circunstancias externas al actuar sobre su maquina provocan su reacción.

Esto no es hacer en el sentido-Trabajo.

La maquina es la que hace, no el hombre.

De hecho, no hay Yo —esto es, no hay "Yo" Real.

Lo que se llama "Yo" no es otra cosa que una cambiante coleccion de "yoes" en la personalidad sobre los que actúan momentáneamente las circunstancias externas.

Para empezar a hacer, es preciso detener las reacciones de ciertos "yoes" —esto es, no hacer.

Todo lo que un hombre puede hacer es recordarse a si mismo.

Proseguimos —si hay escasa o ninguna valoración del Trabajo, es imposible empezar desde el lugar correcto—.

Es una cuestión práctica, como la de sembrar en el lugar correcto.

Desde luego, la valoración se acrecienta a medida que Re y Mi, suenan con más fuerza.

Pero si un hombre posee un Centro Magnético la Nota Do sonará más temprano y con más claridad.

Las cosas se enfriarán, empero, a menos de regresar constante y mentalmente al Trabajo y relacionarlo todos los dias con la observacion de si y todo cuanto recuerde y necesita.

Porque lo que necesita llegará gradualmente a ser cada vez más distinto.

Retornemos ahora a la Nota Re —en Re hemos de aprender todo lo que enseña el Trabajo, aprender el lenguaje del Trabajo y aplicarlo a uno mismo.

Esto exige mucho tiempo —de hecho, toda la vida—.

Se empieza a aplicarlo con la observacion de si —y la conciencia de si no se mantiene a no ser que la propia valoración sea lo bastante fuerte como para dar la necesaria fuerza emocional que permita todos los dias esforzarse desde la propia comprension.

Todos necesitamos trabajar.

Pero no hay que criticar la manera de trabajar del prójimo.

Si se quiere criticar, hay que empezar con uno mismo.

No es cuestión de aprender el lenguaje del Trabajo, sino de aprender el significado.

No se trata de las palabras sino del significado.

Y la única manera de aprender el significado es ver por si mismo su verdad — porque todos estamos abiertos interiormente a la verdad, mientras que exteriormente todos estamos abiertos a las mentiras— esto es, a la vida.

Toquemos ahora la Nota Mi.

Aquí se comprende, en escala cada vez más amplia, la ciudad de uno mismo, de la cual se creía ser el único habitante, y la Nota Fa llega a ser posible —pero no como se la concibió.

Y es aquí donde se aprende a hablar y comprender el lenguaje del Trabajo.

Aquí, por ejemplo, se sabe que no se puede hacer, y que los otros no pueden hacer, y asi no se habla más como si uno o los otros pudieran hacer.

Esto establece una gran diferencia.

Y porque se sabe y se comprende mejor y ha perdido muchas presunciones, se conoce y se comprende a los otros y ya no se los juzga.

Al llegar a esta etapa el Trabajo nos habla internamente, porque hemos aprendido los rudimentos del lenguaje que habla.

Por eso la Nota Fa llega a ser posible.

Maurice Nicoll





No hay comentarios:

Publicar un comentario