viernes, 2 de octubre de 2015

LA NOTA DO DE LA OCTAVA DE TRABAJO

LA NOTA DO DE LA OCTAVA DE TRABAJO

En esta ocasión hablaré primero de la "Octava de Trabajo".

En ella el sonido Do representa la Valoración del Trabajo, pues nada puede comen­zar a menos que haya una valoración.
                                                     
Y esto no tiene nada de misterioso.
                
No podrán empezar nada a menos que piensen que vale la pena y lo que vale una cosa es su valor para ustedes.

Si se considera que una cosa no tiene valor alguno no se la valora.

Ahora bien, la nota Do no suena necesaria­mente en el momento mismo en que un hombre se pone en contacto con el Trabajo.

Quizá suene.

Es decir, cuando se oyen las ideas del Trabajo éstas pueden caer en un lugar preparado de antemano en uno —es decir, en el Centro Magnético—.

Es posible que SIENTA que allí está lo que deseaba.

Esta valoración es debida a la acción de la clase de Centro Magnético en uno.

Y en las diferentes personas el Centro Magnético es también diferente.

Pero está en las partes emocionales de los centros —es decir, está en los luga­res en que se siente el valor, porque la valoración es emocional—.

Sin em­bargo, este por así decirlo, primer amor no dura.

Es quizá un sentimiento muy bello, pero se desvanece, luego de haber cumplido su tarea, y se queda uno con LA TAREA DE REVALORACIÓN.

Porque el Centro Magnético puede llevar a una persona al Trabajo, pero no la mantiene en él.

Sin duda alguna todos han experimentado los primeros sentimientos de amor, esos sentimientos extraordinarios y ultraterrenos que sobrevienen en la primera juventud, que no son físicos sino más bien religiosos, y que parecen haber sido TOCADOS por las influencias provenientes del Centro Emocional Superior.

Y luego, más tarde, se presenta una tarea por completo diferente —la de las relaciones prácticas—.

Ocurre lo mismo respecto del Trabajo.

Y he pensado a menudo que repetimos la historia de nuestra vida amorosa en el Trabajo mismo.

Sé, en mi caso, que cuando conocí por primera vez el Trabajo sentí nueva­mente la misma admiración, el mismo sentido de misterio, de algo milagroso, que había sentido en mi primera juventud —sentimientos que por cierto parecían sustentarse por sí mismos y estar sólo relacionados superficialmente con un objeto exterior, una persona—.

Pero sean cuales fueren las primeras emociones que se hayan sentido en conexión con las ideas del Trabajo y el descubrimiento de que exista tal cosa, por más extraordinarios que hayan sido los sentimientos experimentados, no es bastante.

Aun cuando tengamos un Centro Magnético cabal, los sentimientos y emociones que surjan de él" no perdurarán.

Es preciso que conozcamos el objeto de nuestro amor y nos relacionemos prácticamente con él.

Esta nota se llama RE en la Octava de Trabajo.

La nota RE suena, cuando una persona empieza a estudiar las ideas del Trabajo y su enseñanza, y comienza a aplicar el Trabajo a sí mismo.

Esta nota RE se llama "Aplicación del Trabajo a sí mismo".

Y si la nota DO, que el Centro Magnético hizo sonar primero, no cambia de calidad, sino que sigue siendo sencillamente un sentimiento de lo milagroso, la nota RE no sonará con fuerza.

Sin embargo, nadie podrá pasar al Trabajo a no ser que tenga un sentimiento inicial de lo milagroso.

Es decir, un hombre debe sentir la diferencia entre la vida y el Trabajo.

De otro modo el Trabajo caerá dentro de él en los lugares donde cae la vida —es decir, en aquellas partes de los centros que no pueden recibir el Trabajo y que no están preparadas para recibirlo—.

El Hombre tiene partes de los centros para la vida y partes de los centros para el Trabajo Psicológico.

Está construido para la vida y para el Trabajo.

Y, al no poseer el Centro Magnético, recibirá las ideas del Trabajo en las partes de los centros destinadas a la vida.

Intentará añadir el Trabajo directamente a la vida como si fuera la misma cosa.

Ver­terá el vino nuevo en los viejos odres, remendará su viejo abrigo con paño nuevo.

La función del Centro Magnético es impedirlo.

A veces se define el Centro Magnético como la capacidad de distinguir entre las influencias A y las influencias B, entre las influencias de la vida, creadas en la vida mecá­nica, y las influencias que provienen del exterior de la vida y que son sem­bradas en la vida mecánica.

Si no existiera el Centro Magnético, nada sería posible en lo concerniente a la evolución interior.

No sería posible trans­formación alguna del sentimiento de vida o del sentimiento de sí mismo.

Sin embargo, como ya se dijo, una vez que el Centro Magnético ha desempeñado su papel, ya no sirve más.

Nos introduce en un nuevo mundo.

Y entonces es preciso encontrar el camino.

Es decir, puede llevar a un hombre al Trabajo y ofrecerle la posibilidad de valorizar el Trabajo, pero esto es todo.

Luego un hombre debe revalorizar el Trabajo por si mismo mediante la aplicación de las ideas del Trabajo a sí mismo y a su punto de vista integral, y esto fortalecerá el DO en él.

Es decir, la nota RE fortalecerá la nota Do en él, y cambiará su calidad en una valoración consciente.

Al ver la verdad del Trabajo, un hombre lo valorizará cada vez más de un modo consciente, y esta revaloración fortalecerá DO y hará de esta nota un verda­dero DO.

Porque es preciso considerar si el DO dado por el Centro Magnético es en verdad un DO cuyo sonido fue conscientemente dado.

La tercera nota en la Octava de Trabajo, la nota MI, es llamada "Enten­dimiento de las Dificultades Personales".

Comprenderán fácilmente que sus aspectos son muchos, y muchos también sus significados para cada persona.

Hay, por ejemplo, dificultades personales que aparecen en relación con nues­tro ser.

Y hay dificultades personales relacionadas con nuestro conocimiento —es decir, la aceptación de ciertos aspectos del Trabajo como conocimien­to—.

Porque son muchas las ideas extrañas que tienen que ver con el aspecto conocimiento del Trabajo —ideas que hemos oído muchas veces, pero que aún no hemos reconocido—.

En este Trabajo tenemos que pensar de una nueva manera.

Y esto es sólo posible mediante un nuevo conocimiento, por­que se pensará siempre de la misma manera a menos de tener un nuevo conocimiento.

Un nuevo pensamiento exige un nuevo conocimiento, pero un nuevo conocimiento no hará pensar de una manera nueva a menos que se lo reconozca.

Empero, es preciso pensar de una nueva manera, porque de otro modo nunca se verá la propia vida y nunca se verá el significado del Trabajo.

El Trabajo sobre el conocimiento es tan difícil como el Trabajo sobre el ser.

Y hasta más difícil.

Todo esto pertenece al entendimiento de las difi­cultades personales —la nota MI.

En el Trabajo se dicen muchas cosas difíciles.

Significa ello que se dicen muchas cosas que chocan con nuestras formas acostumbradas de cono­cimiento.

Se lo encuentra en todas las formas de enseñanza esotérica.- Por ejemplo, Cristo dijo muchas veces a sus discípulos: "SI PODÉIS SOPORTARLO".

Y esto significa que el conocimiento —el gran conocimiento—, el conocimiento sobre el Hombre y su situación en la Tierra y sus posibilidades, no es algo que se pueda comprender fácilmente, o que pueda unirse al conoci­miento ordinario pensándose que es disparatado porque no corresponde a nuestras opiniones.

El gran conocimiento exige un gran sacrificio y una larga lucha consigo mismo.

Esta noche les daré la enseñanza del Trabajo sobre el conocimiento mismo, que no es fácil de aceptar y que debe ser pensada durante mucho tiempo para que llegue a ser parte de nuestra mente.

Maurice Nicoll



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